Es un local diferente, una neotaberna, un wine-bar
de estética retro y funcional, con materiales reciclados y pinturas
modernas, de cocina fría y producto local, con una carta de vinos por
copa y por botella, escueta pero escogida con criterio, que incluye
todas las D.O. gallegas, y algo de dentro y fuera del pais, con
múltiples botellas decorando el frontal de la barra, toda una
declaración de intenciones de lo que se ha venido bebiendo en estos 9
meses que llevan abiertos Pequeño pero bien aprovechado, con varios
espacios, la terraza exterior, las mesas hasta el fondo, la barra, y un
pequeño patio interior casi siempre inaccesible, refugio de fumadores.
Personal
muy amable, tienen conocimientos de la DSG y la contaminación cruzada,
tienen una familiar celiaca. El producto de origen es básicamente sin
gluten, y cortan el pan aparte, lo tienen a resguardo, te traen el
cestillo del pan y buscan la esquina contraria, abiertos a
sugerencias-consejos... pensando en señalizar la carta... Buena presentación en pizarra. No hay
cerveza ni pan sin gluten.
La
carta se basa en latas escogidas (exquisitas las caballitas ahumadas y
la ventresca ahumada de Ribeira), los pescados que elaboran ellos
mismos (sublimes los boquerones caseros, y más que buenos el carpaccio
de buey y el salmón con aceite de eneldo), embutidos Pajariel sin gluten del Bierzo, tabla de quesos gallegos. Sólo conservo estos dos instantes:
Salmón con aceite de eneldo.
Hay cavas más allá de los
habituales y una carta de vermouth que merecen una visita específica. A
última hora, mojitos y caipiriñas. No hay TV, siempre hay música,
leyendas del jazz como Chet Baker, Miles Davis o Nina Simone.
Su
página de facebook está al día y da cuenta de otras actividades como
catas, actuaciones de músicos locales, y unas bellas fotografías del
local.
Rúa La Marquesa 4, bajo.
Pontevedra.
986 10 46 83.


