domingo, 2 de febrero de 2014

Adolfo XII Puerta Real. Ambar a 1.50€ en Sevilla.

Con semejante cartel, en el centro de Sevilla, con letras mayúsculas y en grande, como las copas o el menú del día... imposible no verlo.  Hay que entrar ya.

Decoración rústica, con barra y varios toneles para tapear, decorados con cristal y corchos, y mesas de madera al fondo.  Amplia carta de tapas-raciones en pizarra, apetitosas pero en las que se anticipa peligro.  Público local, asiduo, y grupos de ingleses y japoneses que entran a preguntar por las tapas y se quedan.  Personal muy amable, especialmente la cocinera, que me da detalles.  El dueño del local es farmaceútico, y empezó trayendo la cerveza Ambar por un cliente asiduo, y el precio quedó acorde al resto de consumiciones, 1.50€, sin dispararse, que es lo más habitual en Hostelería. Cruzcampo a 1 €.  Menú a 8 € y copas a 2.50 €.

No hay menú específico para celiacos, múltiples tapas de corte tradicional, algunas elaboradas, pero la cocinera me explica que varias de ellas son aptas, conoce ingredientes y contaminación cruzada, me transmite confianza.  Marchando...



Tapas contundentes, de precio muy contenido.  Ensaladilla rusa, psss-psss, pero es que casi nunca me gusta, así y todo me la comí.  Lo juro :-).  Pincho moruno con patatas, escandaloso.  Camareros en la barra también muy amables, conscientes de que no me podían poner colines en la ensaladilla...  Gracejo sevillano, intercalado con spanglish, explicando rabo de toro a unas inglesas, eché una mano... y se lo pidieron.

Tapeo sevillano como uno más.  

El referente aquí es la cocinera, no recuerdo su nombre, pero sí que encadena su bici al árbol de la 
acera.


Adolfo XII Puerta Real.
Alfonso XII, 63 (Esq. Bailén).
Sevilla.
Tel. 647.829990.







martes, 14 de enero de 2014

Rei da Sardinha Assada, Tasca de pescado a la brasa en Matosinhos.

Es un bar de cocina tradicional portuguesa, especializado en pescados a la brasa y vinos locales.  Mesas de madera, mantel individual de papel, cubertería y coperío anclado en el tiempo, decoración con azulejos a media altura y detalles marineros, ambiente familiar, amigos del dueño compartiendo mesa...
Las brasas presiden la entrada, también un lavabo minúsculo con un trozo desgatado de jabón Lagarto, que te sorprende al principio.  Comedor pequeño, suena fútbol de fondo que nadie mira.  Mesas y sillas de plástico afuera, para el buen tiempo.  Miniatura de baños subiendo las empinadas escaleras, con otro lavabo a la entrada, donde circula un frío polar y nadie sube a limpiar hace tiempo, así que mejor beber poco y usar el lavabo de la entrada... para eso era.... ahhhhhh  :)

En serio, es un local seguro y entrañable, con un material de primera, al que se le disculpan esas escaleras.  Aquí se viene a comer sardinas a la brasa, el plato estrella, con sus patatas cocidas, pero aún mejores resultaron unos calamares a la brasa cortados en láminas, tiernos y sabrosos, sin aceites ni condimentos.  Puro mar.  Ensalada clásica, tomate-cebolla-lechuga con abundante vinagre, que es mucho más que un acompañamiento, sabor a huerta.  Vinho verde de la casa, agradable.  Agua con gas muy suave, rica, no recuerdo la marca.  Caldo regular, sobrecargado, grasoso, diferente al nuestro.  Cortados, aquí llamados "pingos", rico-rico, al módico precio de 0.65 euros.  El precio os imaginais es de derribo... 13 euros por persona. 

El dueño y el personal son muy amables, aquí si no te comes algo te traerán otra cosa, así que apurad los platos.   Al lado unos amigos del dueño hincándose un bacalao a la brasa, en las generosas raciones propias de la zona.  Si no encontráis sitio para aparcar el dueño se ofrece a abriros su garage particular enfrente del local.

Os lo recomiendo si tras deambular por Oporto, queréis comer alejados de lo más turístico.  En los alrededores hay otros locales, que desconozco, pero dudo que conserven la honestidad de una materia prima bien tratada, que no precisa artificios y que te hace querer volver.  "Menos mal que nos queda Portugal".

No tengo fotos de este visto y no visto.  Aquí unas que encontré en la red.


Rei da Sardinha Assada.
Rúa do Sul, 91.
4450-292 Matosinhos.
229382695.


sábado, 11 de enero de 2014

H10 Montcada, Hotel amable con vistas en Barna.

El H10 Montcada es un funcional y céntrico hotel en Barcelona, que nos depara muchas comodidades.  Situado en la calle Laietana, justo en la frontera entre el Barrio Gótico y el Borne.  Vistas espectaculares de Barcelona desde su terraza, de ese otoño de manga corta que tuvimos, por la noche reconvertido en un reposado lounge, sin actuaciones en directo a pesar de lo que anuncian.  Personal muy amable, copa de cava al llegar, cafetera Nespresso y aguas en la habitación, base para Ipod, wifi gratis que funciona, y una amplísima ducha que gustaría a los hermanos Marx.




No me pude resistir...

 El desayuno es correcto, con lo habitual, bien presentado, en un comedor pequeño y acogedor.  Pero lo mejor es la profesionalidad del personal, amable y discreto.  La jefa de sala me enseña el pan de Scharr, bien guardado en un mueble, y lo tuestan en cocina, aparte.  No había probado estas rebanaditas de Scharr.  Hay de todo.  Los embutidos me indica el chef que son Campofrío, aptos.  Se ofrece a prepararme cualquier otra cosa.  Los zumos son comerciales, pero enseguida se ofrecen a hacerme uno natural.  Te hacen café de cafetera de bar, rico.  
Rico, rico...


 Y aún hay más:  la jefa de sala me ofrece que para el día siguiente puedo disponer de cualquier producto de una herboristería que hay detrás del hotel, con amplio catálogo de Scharr, donde a su vez se ofrecen a traerme cualquier producto que tengan en otra sucursal más grande que tienen.  Se trata de Herboristería Manantial de Salud, también con personal muy amable.  Encuentro allí que disponen de leche de yegua, y golosos oranginos y chocolatitos varios de Scharr, varios panes, helados biológicos aptos.  Al día siguiente, nuevo personal, pero todo bien coordinado, saben lo que espero y se anticipan.




Cerca del hotel tenéis los establecimientos que comenté en las tres entradas anteriores:  Cat Bar Vegano, para unas cervezas en ambiente informal, Conesa, unos bocadillos grandiosos, imprescindible, y el Gocce di Latte, para rematar con un helado artesano y una mejor compañía.  
Otros establecimientos de interés, a un paso: 
-Supermercado Véritas, unos metros más arriba.  Productos "La Cocina de Siena", riquísimos.  También cosas que ni sabía que existían, todo a precio escandaloso, salvo los vinos, que dicen ser ecológicos y muchos no superaban los 10 euros, alguno me sonaba, de Jean Leon, Chardonnay, está rico.  El brownie de esta marca está delicioso, y hace palidecer a cualquier producto de bollería estandar, pseudocroissant y familiares.
-Heladería Dino.  Uno muy cerca, en C/Ferrán, cruzando la calle, a unos 200 mts.  Me gustan más los de Gocce di Latte.
-Creps Barcelona.  Hay uno en Laietana, en la acera de enfrente, un poco más arriba, con Creps en plancha aparte y Daura, concurrido.

Algún día aprenderé a paginar fotos y texto, tengo tiempo hasta los Reyes.



Vía Laietana 24.  Barcelona.
Tel (34) 93 310 07 47.
Metro Jaume I (L4).

                                                                           




martes, 26 de noviembre de 2013

Conesa, el rey del bocadillo glutenfree.

ESCALIVAT...UMMMM

Un imprescindible al visitar Barcelona.  La cola que se forma es más grande que el local.  La espera se hace corta pues se escuchan mil anécdotas.  Un señor que viene casi a diario desde hace años a tomarse siempre el de pollo, que recomienda efusivamente.  La señora que venía siempre con su novio cuando éste tenía día libre en el cuartel.  Un grupo de veganos wertindignados, asiduos, que vienen a reponer fuerzas.  Un semáforo en la entrada, en funcionamiento, pues pasan vehículos y hay que romper filas de vez en cuando.  Una señora que piensa que me he colado al reincoporarme, y no me cree...  Me acerco a mirar la amplia lista de bocadillos, muchísimos sin gluten, a cada cual más sugerente.  En los fogones, supongo que el dueño, detiene la producción y me explica los símbolos, que me lo harán dentro aparte, con sumo cuidado.  Nadie protesta ni se sorprende, ni te miran raro.  Vuelvo a la cola, tras el señor que sigue pensando en pedir pollo.  Sale gente con bolsas con varios bocadillos con la pegatina sin gluten.  Curiosos que se agregan a la cola por imitación, conscientes de que algo se cuece allí dentro.
    Hago país y devoro un Escalivat a 4.70 E, que merecería valer el doble.  Pan rico, rico, caliente, esponjoso, de Forn Ricardera, del que ya he probado su pan de molde, más que notable.   Tienen cerveza Daura a 3.15 E.  Probé también una Hambuguesa completa con queso, a 4.95, brutal.  Varias salsas, aptas, que no eché en falta.

     Local diminuto, mitad cocina y mitad comedor, en amarillo, donde no sé cómo caben varios empleados y numerosos clientes en mesitas bajas, altas y pequeñas estanterías.  Servicio muy rápido y agradable.  De noche me pareció un poco cargado de humo.  Cierran pronto.

     En la otra esquina de la plaza, un mustio Pans & Company que sobrevive como puede, y al que hubiese entrado en otros tiempos.  

     Buen hacer y sentido común a raudales.  No conozco otro igual.  Certificado Master del Universo, y de la Asociación de Celiacos de Cataluña.



Llibreteria 1-3
Barcelona.  Plaça Sant Jaume.  (Barrio Gótico).
93 310 1394

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Gocce di Latte. Helados artesanos riquísimos en el Born.


Paseando por el Born, sin rumbo fijo, me encuentro con esta heladería con el cartel de sin gluten, y unas cuantas personas relamiéndose en la entrada.  No lo pude resistir, y eso que acababa de tomarme un helado de Dyno, cerca, en el Barrio Gótico.


Tienen más de una docena de sabores, de elaboración artesana, todos sin gluten y sin lactosa.  También los cucuruchos.  "Todo aquí es sin gluten", me dicen ante mi desconfianza.


Pruebo un doble de mandarina y frambuesa, exquisito, cremoso.  Sublime.  Visto y no visto.  Siento que en mi estómago el de Dyno le hace una reverencia al llegar.


Un local pequeño, sencillo, limpio y ordenado, luminoso, en tonos blancos, creo que ni había sillas ni mesas.


Quiero saber más y me envían a otra tienda que tienen un poco más abajo.  Allí encuentro a Rita, su dueña, en un local más amplio y preparado, ultimando helados con gluten, de sabores creativos y valientes.   Atareada, pero me dedica unos minutos.  Año y medio ya desde la apertura.  Se siente orgullosa de tener un espacio diferenciado y exclusivo en el otro local, pero va a unificarlos, y anda pensando cómo garantizar la ausencia de contaminación cruzada.  Sus desvelos transmiten la misma pasión que sus helados, y aún no sé el porqué...  finalmente me revela que es intolerante a la lactosa y que no confía del todo en el quehacer de otras heladerias, donde ve cómo se posiciona el helado en el cucurucho encima del expositor, que pueden caer restos, que en todo caso habría que coger del fondo para los sin gluten...  En fin, que anda dándole vueltas a la forma más segura para ella, y para nosotros.   Un encanto. 


Gocce di Latte.
Gelateria artigianale.
C/Carrer D'Espaseria, 14. (Sin gluten y lactosa).
Pla del Palau, 4.  (Tienda matriz).
Barcelona (Born).
Tel. 93 119 13 69 - 617 986 186.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Cat Bar Vegano. Cervezas glutenfree y ambiente gatuno en el Born.

Bueno, con la llegada del otoño de verdad voy a retomar el blog, que debe estar a punto de caducar...  Tengo cosillas interesantes que compartir, así que empezaré por las más recientes, una visita ultrarrápida a Barna, y poco tiempo libre en el Born, mi barrio favorito, donde descubro este garito, bien atendido por dos camareras muy agradables y su dueño, un inglés de más de dos metros, que no sabe ni papa de español pero pone muy buena música.






El Cat Bar Vegano es un pub-bar de estilo inglés, anclado en el Born, de ambiente informal y buena selección musical, especializado en cervezas artesanas y comida vegana, de clientela mayoritariamente inglesa, y algún que otro perro multilingüe.  Barra en ladrillo rojo brillante, con taburetes y mesitas recuperadas para una segunda vida, incluído el acogedor silloncito de la entrada, donde encontraréis a su dueño charlando con los clientes.  Otro comedorcito al fondo, junto a baños y cocina, que no es visible.  Objetos diversos en las paredes, banderas con mucho polvo encima, para no sacudir.  Y el alma mater de este local, una pandilla gatuna muy cool.









Multitud de cervezas artesanas, de barril y de botellín, que podéis coger vosotros mismos (mejor las del fondo, más frías).  Precios entre 2,5 a 6 euros.  Servida en copa-vaso adecuado.  Tienen tres sin gluten:  AMBAR (2.5 E), y dos variedades de BRUNEHAUT, Amber y Rubia (4 euros).  No ponen tapa.  No hay carta, tan sólo una comanda para uso rápido de las camareras, en ella figura:  "Opción libre de trigo".  Me explican que es un menú diario, de precio asequible, sin trigo...  Otra camarera acude rápido a explicarme que no pueden garantizar que no exista contaminación cruzada.  Es de agradecer.



Pasan platos combinados, de hamburguesas veganas, con patatas fritas y ensalada.  Se bebe fundamentalmente cerveza de barril, salvo dos asiduos que encuentro en la barra.  Uno permanece hipnotizado ante una botella de sidra El Gaitero, y le faltan dos tragos para entonar el Asturias Patria Querida en spanglish.  El otro alarga la toma de un tinto mientras comparte un plato combinado con una de las camareras.  Hablamos sobre las cervezas glutenfree, les animo a probarlas, más allá de los tópicos, que si estarán buenas, que si sólo son para celiacos... 

  




Abren a las 6 de la tarde, y "Abierto hasta el amanecer".  Suena blues-rock anglosajón, de sabor añejo, y varios días a la semana hay música en directo al piano, que cualquier día está disponible para emular al Dr. House.

Probé la Brunehaut Bio Amber, me gustó, pero rematé con una Ambar que cumplió perfectamente acompañando a un bocata de Conesa, calentito aún tras un breve paseo de no más de 200 mts.  Con permiso incluído... de los gatos, claro.


 That's all, Folks!


C/Boria 17.  Barna.  Born.
Metro:  Jaume I.








  

lunes, 24 de junio de 2013

Caballa asá con piriñaca. Taberna El Tio de la Tiza. Cadiz.

Incursión nocturna en el típico Barrio de la Viña, entre cuyos callejones se encuentra la Plaza del Tío de la Tiza, llamada así por el autor carnavalesco Antonio Rodríguez, que solía apuntar de su puño y letra las consumiciones que aquí tomaba.

En la Taberna El Tío de la Tiza, regentado por Antonio Saborido, pueden degustarse aliños y pescados locales, fritos o asados, en las mesas de madera que llenan toda la plaza. Concurrido, hay que esperar turno, que puede hacerse tomando una manzanilla en las mesas altas del bar de su hijo, Francisco Javier, en la misma plaza (en la foto, al fondo).

                                                          www.abiyoyo.com

 Es él quien me informa que no voy a tener problema con el gluten, que vaya a la Taberna y hable directamente con su padre. Le encuentro a los fogones, a cargo de la plancha, en una minúscula cocina, donde se emplatan los pescados asados, lejos de harinas y fritos. Me recomienda la caballa asá con piriñaca, o un pescado local llamado horta. Local de bullicio y ritmo trepidante, así que voy a lo más seguro, la caballa. Precio: 6.50 E.


                                                     www.cosasdecome.es

Son caballas medianas, típicas de esta zona, pescadas en el día en la playa de La Caleta, muy jugosas, acompañadas de la piriñaca, un picadillo de verduras, aceite y vinagre de Jerez. La sigo acompañando de manzanilla La Guita. Los cubiertos vinieron envueltos en una servilleta, en el cestillo del pan, pero dada la maratoniana y sudorosa jornada de estos camareros, hasta se disculpa. No te adjudican un camarero informado, pero es fácilmente subsanable, yendo dentro del bar.

Concurrido, ruidoso, no excesivamente caluroso, publico variopinto, de todas las edades, poco guiri. Se bebe vino blanco, Rueda, Albariño, cervezas, tintos de verano. Muy poco vino local!!! Los boquerones y las puntillitas, las ví pasar, y sí, reconozco que me hicieron babear...


Taberna El Tío de la Tiza.
Barrio de la Viña.  Plaza El Tío de la Tiza.
Cádiz.